lunes, 14 de febrero de 2011

Cuando la convivencia no es un discurso.

«…además surge otra obligación que, tras el profundo cambio de los marcos tradicionales de la existencia, nos exige comprender mejor al otro, comprender mejor el mundo. Exigencias de entendimiento mutuo, de diálogo pacífico y, por qué no, de armonía, aquello de lo cual, precisamente, más carece nuestra sociedad. Esta posición lleva a la Comisión a insistir especialmente en uno de los cuatro pilares presentados e ilustrados como las bases de la educación. Se trata de aprender a vivir juntos…Una utopía pensarán, pero una utopía necesaria, una utopía esencial para salir del peligroso ciclo alimentado por el cinismo o la resignación.» Jacques Delors


Hay una gran preocupación por la convivencia en la ciudad, incluso la Organización de Estados Iberoamericanos presenta un documento que constituye la primera aproximación para formular una forma de pedagogía destinada a dar respuesta al gran problema de la convivencia. Se insiste en la necesidad de propiciar nuevos modelos de práctica pedagógica centrados en la convivencia y la diversidad, con un sentido fuertemente formativo y transformador. Salta a la vista la necesidad de un cambio, tanto las actuales prácticas pedagógicas como la sociedad en que ocurren. No pueden seguir como están. Francisco Tonucci, autor del libro Cuando los niños dicen basta, pregunta: "¿Cómo se comportarían los adultos si unos niños ocupasen un espacio de estacionamiento libre (o una restringida, dispuestos a pagar la tarifa del aparcamiento) para jugar? ¿Reconocerían que los niños han llegado antes, que están ejerciendo un derecho sin duda más reconocido y legalmente protegido que el de aparcar un automóvil? ¿Les expulsarían y, en caso de resistencia, llamarían a la policía? ¿Cómo se comportaría la policía? ¿Recriminaría al adulto por haber molestado a unos ciudadanos en ejercicio de un derecho o expulsaría a los niños amenazándoles incluso con multar a sus padres por ocupación indebida del espacio público? Por ejemplo, en lugar de preguntarnos: "¿queremos aparcamientos o espacios de juego?", debemos hallar la manera de responder a: "¿Cómo se pueden conseguir aparcamientos y a la vez espacios de juego?". Precisamente porque cumple todas estas funciones, el espacio público debe protegerse ante la privatización de los espacios. ¿Qué factores amenazan con privatizar los espacios? el mercado, que presiona sobre unos espacios considerados improductivos, y presiona sobre recalificaciones del terreno, el '"higienismo social" como intento de "limpiar" la ciudad de personas marginales (cerrar los parques por la noche, eliminar los espacios públicos en determinados barrios), la búsqueda de seguridad, que lleva a cerrar un espacio público o sustituirlo por espacios privatizados (ir a pasear por un centro comercial que posee servicio de seguridad, por ejemplo), la utilización desmesurada del automóvil en los desplazamientos, la falta de cultura del espacio público, traducida en restricciones y prohibiciones (Prohibido jugar a pelota, prohibido pisar el pasto)”. El Consejo Ciudadano de Seguridad Pública y Procuración de Justicia del Distrito Federal, en colaboración con las empresas Philia e IKI Gaming, lanzó en julio 2010 "Colonia Segura", primer juego interactivo, en español, en la red social Facebook, con el fin de crear mejores prácticas ciudadanas. La aplicación ya cuenta con más de mil usuarios. Las actividades se realizan con base a distintos tópicos como son: cuidar el agua, consejos de seguridad, separación de residuos sólidos, entre otros. El punto, dicen, es compartir información sencilla con acciones simples para mejorar la convivencia en la ciudad. La seguridad ciudadana es uno de los componentes importantes en el bienestar colectivo porque abarca temas críticos como la violencia y la criminalidad. Toda política tendiente a mejorar los espacios de convivencia de los ciudadanos conlleva resultados positivos en la calidad de vida por medio de logros en tolerancia, respeto y comunicación. El programa en Medellín, Colombia Cómo Vamos le hace seguimiento a la seguridad ciudadana y la convivencia mediante indicadores que indagan por el respeto a la vida, el respeto al patrimonio económico ajeno, el nivel de victimización y denuncia y en el caso de la convivencia en la ciudad, se indaga a través de la Encuesta de Percepción Ciudadana por la solidaridad, el respeto por minorías de la población, entre otros. El planteamiento del cambio implica, como lo podemos observar, en la capacidad que tengamos para detectar dónde y cómo cambiar. Con pocas esperanzas en nuestro congreso, en el gobierno federal, que esperan que otros gobiernos tomen acciones, como en el reciente caso de la trata de personas en España que tomando como punto de partida los anuncios que ofrecen sexo en los diarios como El Mundo ejercen presión para prohibirlos, entonces sí nuestros funcionarios accionan. El tema de la convivencia, del espacio público, requiere análisis y acciones inmediatas. No esperemos a ver qué hacen otros gobiernos, otras ciudades. Para transformar nuestro entorno de manera constructiva, debe, pues, promoverse la responsabilidad, la energía, la creatividad, la acción para formular propuestas y para hacerlas prosperar.

¿Por qué no vimos al elefante que nos aplastó?

El tiempo que te quede libre si te es posible, dedícalo a mi a cambio de mi vida entera o lo que me queda y que te ofrezco yo/María Dolores Pradera


García Canclini nos dice que -el uso del tiempo libre nos construye como ciudadanos, como sujetos sociales "sujetados", nos impulsa o impide pensar, sentir y actuar sobre la realidad y sobre nosotros mismos- esto nos remite a lo que alguna vez comentamos de las esferas de lo público, aquellos espacios públicos que se salvan de la privatización, entre los cuales encontramos las galerías de arte, los museos, centros culturales, relacionados directamente con el aprovechamiento del tiempo libre. Se tiende a hablar en estos espacios de “los públicos” etiquetándolos como consumidores, equiparando la gestión cultural al espectáculo, al ‘show” alejándolos de su calidad de “usuarios”, esto es personas ligadas al espacio por relaciones más allá de la “visita”, relaciones de cooperación de distinto orden desde mucho antes de su apertura o de la inauguración de sus exposiciones y actividades como lo comenta Graciela Schmilchuk, especialista en museos, comunicación , educación y públicos, política cultural y escultura pública contemporánea, y que continúa comentando que “ no obstante, los museos podrían colaborar con esos equipos manteniendo sus archivos organizados, completos y abiertos a la consulta de los investigadores. Esto parece muy sencillo y no lo es, porque requiere criterios claros acerca de la importancia de conservar o no los diversos documentos y testimonios. Esa misma conciencia es la que permitiría que cada museo tuviera actualizados su inventario de colecciones, sus listas detalladas de exposiciones y las actividades paralelas; el registro fotográfico o en video de las museografías y de los comportamientos de los visitantes, los libros de opiniones y sugerencias, los expedientes de publicidad generados, así como de la recepción en la prensa. En México al menos, es casi imposible disponer de tales fuentes y el investigador ( y el usuario) se topa con dificultades casi insuperables ante la pérdida o dispersión de la memoria documental. Con este aporte de cada museo, las investigaciones académicas encontrarían fuentes para realizar sus análisis y arrojar luz sobre la relación museo-sociedad y museo-público. Es necesario subrayar la conveniencia de que los tres sectores: museos, instituciones de las cuales dependen y universidades, trabajen juntos sobre proyectos específicos. Esto daría ciertas garantías para que se apliquen algunas medidas recomendadas por dichos estudios. Tales cuestiones indican que estamos ante un cambio de paradigma museológico: de museo que exhibe colecciones, al museo que expone y se expone, queriendo comunicar; de una idea de público general indiferenciado a otra de públicos con competencias e intereses diversos o de consumidores efectivos y potenciales como agentes económicos en una relación de mercado, definidos por sus expectativas, necesidades, percepciones y prácticas respecto a un producto; de la función de conservación e investigación a la de comunicación y destreza administrativo-financiera. Es decir, el modelo empresarial permea buena parte del nuevo paradigma”. Y hay otro sector del qué ocuparse: los no visitantes. Los que no asisten al espacio para desarrollar estrategias que interesen a ese otro “usuario” potencial. Cuando hablamos de gestión cultural es indispensable la visión global, abierta, sin dejar fuera lo que aparenta ser sólo un sujeto de la mercadotecnia, como el usuario. El espacio público optimizado. El usuario que a medida que asume el tiempo libre como una forma de desarrollo reconfigura el sentido de la ciudad y de sí mismo evitando así ser aplastado por un elefante.

viernes, 10 de septiembre de 2010

El desafío de la convivencia



"En el campo, uno, por pobre que sea, nunca se deshumaniza. Pero en la ciudad sí"


Según Naciones Unidas hay más gente viviendo en ciudades que en el campo. Se calcula que en 40 años el 70% de la población será urbana. Este es el tema de la expo de Shanghai 2010 cuyo lema es “Mejor ciudad, mejor vida”. El tema no es menos oportuno, esta situación de “ciudadanización” nos lleva a enfrentar serios problemas de habitabilidad y nos enfrenta a un proceso de deshumanización y contaminación. La ciudad es el sitio donde muchos hemos ido para encontrar otra vida. En las ciudades indias la gente viaja en autobuses parecidos a los de Londres. Allí coinciden el gopi, la persona que lava los pies, y el prestamista. Provienen de estratos sociales distintos. En un pueblo jamás llegarían a hablar. Pero en el autobús urbano se tienen que sentar uno al lado del otro. “Eso es lo maravilloso de las ciudades. Gandhi intentó desesperadamente abolir el sistema de castas. Y el autobús, sin ningún objetivo político, lo ha conseguido. Por eso las ciudades son lugares de esperanza". Habla Charles Correa. El arquitecto que diseñó Navi Mumbai, la nueva Bombay para dos millones de habitantes, y asegura que lo peor del urbanismo actual es "que el poder político utilice suelo urbano para financiarse". Esa lacra mundial está cambiando las ciudades. Y el mundo. Vivimos en un mundo urbano. Con más de la mitad de la población del planeta asentada ya en áreas metropolitanas, nada parece poner freno al crecimiento de las ciudades. Para 2050 se espera que el 70% de la población mundial sea urbana y que sólo el 14% de los habitantes de los países desarrollados viva en el campo. Lo ha contado Anna Tibaijuka, directora del Programa de Asentamientos Urbanos (Habitat) de Naciones Unidas, en la presentación del último informe sobre el Estado de las ciudades del mundo, en marzo en Río de Janeiro. El estudio describe un panorama preocupante: las ciudades se han convertido en paisajes contradictorios en los que la tradicional tierra de oportunidades convive con el terreno abonado para las desigualdades."En las ciudades hay desigualdad porque el sistema global que las rige vive y se alimenta de la desigualdad", sostiene el antropólogo Manuel Delgado. El autor de La ciudad mentirosa. Fraude y miseria del 'modelo Barcelona' considera que, en la urbe capitalista, la desigualdad no es un accidente, sino "el elemento consustancial que permite hacer de ella un factor de enriquecimiento de una minoría a costa del trabajo y de la miseria de una inmensa mayoría". Y asegura que lo que explicaba Engels cuando reflexionaba sobre el Londres de mediados del siglo XIX no ha cambiado demasiado. "Más bien, se ha agudizado". Así, las desigualdades persisten y aumentan. Pero las ciudades no dejan de crecer. Tras la primera década del siglo XXI, las grandes urbes de los últimos años se perfilan ya como las futuras megarregiones de la próxima década. Y los 135 kilómetros comprendidos entre Hong Kong y Guangzhou, en China, como la región metropolitana más poblada del mundo con 120 millones de habitantes. El doble de los que se calcula que pueblen en 2015 el eje Nagoya-Osaka-Kyoto-Kobe en Japón y el triple de los habitantes de la región que se extiende entre Río de Janeiro y São Paulo hoy. "La ciudad es un atajo eficiente para adquirir la equidad", asegura el arquitecto chileno Alejandro Aravena. "En los indicadores de cualquier ámbito, la ciudad lo ha venido haciendo mejor que el campo desde siempre. Por tanto, cuanta más gente se mueva hacia la ciudad, mejor. El problema es que acabamos de cruzar un umbral en el que este proceso se magnifica y no hay conocimiento suficiente para contestar a la pregunta de cómo hacer ciudades a la velocidad y a la escala que se necesita". La deshumanización va más allá de que empresas como Coca Cola, Hermès y Zara compartan sus anuncios en las avenidas principales del mundo, parte del problema estriba en que la escala del turismo global y el consumo visual han redibujado las tradiciones de lugares y paisajes impulsando la aparición de ciudades ficticias. Venecia es un claro ejemplo. A comienzos del siglo XX, varios barrios del mundo con canales y puentes recibieron ese nombre. Hay uno en Los Ángeles, y España tiene otro al sur de Valencia. También recibió el nombre de la ciudad italiana un casino de Las Vegas con un palacio ducal, góndolas y una réplica del puente de Rialto de cartón piedra. La clonación forma parte del nuevo espectáculo del turismo con sed de circo y bibliografía de libro Guiness de los récords. ¿Hay soluciones para vivir mejor en las ciudades en las que, parece que inevitablemente, nos tocará vivir? En una época de vacas flacas, los zurcidos y los remiendos urbanos están empezando a ser mejor vistos que los grandes proyectos de las décadas pasadas. Percibidas como remedios temporales más que como soluciones urbanas, algunas acciones individuales están produciendo cambios colectivos. En algunos casos, a la iniciativa de los ciudadanos se junta la visión de los políticos. El alcalde de São Paulo, Gilberto Kassab, estableció en 2006 la "ley para una ciudad limpia", prohibiendo todo tipo de publicidad en espacios públicos. Desaparecieron más de 15.000 carteles de autobuses y escaparates. Hubo debate sobre si la publicidad era cultura, pero se redescubrieron zonas de la ciudad literalmente tapiadas por los anuncios. Esa hazaña la recuerda hoy la muestra Ciudades habitables, ciudades de futuro, instalada permanentemente en La Casa Encendida de Madrid. La exposición explica que se pueden construir espacios urbanos incluso cuando la planificación y el Gobierno están ausentes. Y demuestra cómo, al margen de la realidad oficial de las ciudades, existe una realidad informal y auto-organizada que puede mejorar la vida de la gente y que podría ayudar a dibujar otras ciudades. Recuerda, por ejemplo, cómo en el año 2000 en Tirana, la capital de Albania, se puso en marcha un programa de regeneración urbana pintando con colores brillantes los deteriorados bloques de viviendas. El alcalde Edi Rama había sido antes escultor, jugador de baloncesto y ministro de cultura. Y decidió impulsar un programa de regeneración barato con un “ejército” de pintores voluntarios dispuestos a colorear la ciudad degradada. Tras varias décadas de estalinismo y maoísmo, Tirana pasó de ser un lugar degradado a adquirir una fisonomía pop. En 2004 Rama se hizo con el título de mejor alcalde del mundo. Y en 2005, la revista Time lo nombró héroe del año. "El color no resolverá los problemas de la ciudad, pero puede motivar a los ciudadanos", señaló el entonces alcalde de la ciudad. Hoy podemos apreciar en su arquitectura el impulso inicial. ¿Por qué, aun siendo lugares de extrema desigualdad, las ciudades siguen resultando atractivas? Las oportunidades de supervivencia económica son siempre mayores donde hay más densidad (de personas, actividades, necesidades y de probabilidades de dar un giro a la vida). Francesc Muñoz habla de un "efecto llamada" y de un "efecto red". Que alguien consiga mejorar su vida tras llegar a una ciudad (aunque 100 no lo hayan conseguido) anima a intentar mejorar otras vidas. El efecto red refleja que, con el tiempo, las migraciones logran establecer una red de acogida en la ciudad. No van a cualquier lado: van a las ciudades donde otros inmigrantes fueron antes. Y ofrece un consejo a los políticos que no hayan tenido tiempo de pararse a observar: "La ciudad puede y debe ser mucho más que una superficie limpia y pulida. Debe ser el lugar donde recuperar la variedad". Recordemos aquella frase de “Tijuana, la casa de todos”.

HABITAR LO INASIBLE

La auténtica penuria del habitar reside en el hecho de que los mortales primero tienen que volver a buscar la esencia del habitar; de que tienen que aprender primero a habitar. Pero, ¿de qué otro modo pueden los mortales corresponder a esta exhortación si no es intentando por su parte, desde ellos mismos, llevar el hábitat a la plenitud de su esencia? Llevarán a cabo esto cuando construyan desde el habitar y piensen para el habitar. Martin Heidegger



En el artículo, de el diario español El País, titulado El arte de habitar, se habla sobre el matrimonio formado por los arquitectos ingleses Alison (1928-1993) y Peter Smithson (1923-2003) que constituyeron, a principios de los años cincuenta, junto con el pintor Richard Hamilton, el escultor Eduardo Paolozzi y el fotógrafo Nigel Henderson, el núcleo central del Independent Group, que se reunía a discutir cada dos miércoles en el Instituto de Arte Contemporáneo de Londres. De aquellas deliberaciones sobre alta y baja cultura surgió el pop art. La labor teórica de los Smithson condujo a un cambio radical de los presupuestos arquitectónicos de la modernidad, tras la II Guerra Mundial por las ideas de Le Corbusier. Pero, frente a las teorías del maestro suizo-francés, que consideraba la vivienda como una "máquina para habitar", los Smithson llamaron la atención sobre el valor del lugar, las cualidades del entorno y las necesidades cotidianas, lo que se tradujo en el diseño de unas viviendas que se apartaban de las estructuras funcionalistas para adoptar formas curvas o quebradas y ángulos inciertos, construidas con materiales novedosos y colores saturados. Estas necesidades y cualidades del entorno lo define muy bien Heidegger cuando dice que “El construir, tiene al habitar, como meta. Sin embargo, no todas las construcciones son moradas. Pero las construcciones, como puentes, muros y autopistas, están en la región de nuestro habitar”. Tuve la fortuna de tener como maestro de teoría de la arquitectura al arquitecto Ignacio Díaz Morales, pensador profundo y metódico, apasionado por los cuestionamientos teóricos, fundador de la escuela de arquitectura de la Universidad de Guadalajara, a donde trajo de la Universidad de Stuttgart al arquitecto Horst Hartung, maestro de historia de la arquitectura, de Florencia invitó a Bruno Cadore, quien impartía el taller de composición, y a Carlo Kovacevich, quien impartía Historia del Arte, de Milán invitó a Silvio Alberti (trabajaba en el laboratorio de Luigi Nervi), de la Technische Hochschulle de Viena vino Eric Coufal, maestro de modelado y dibujo, y de Madrid se invitó a un matemático, Manuel Herrero Morales. Introdujo dentro de esta escuela de arquitectura materias como “educación visual”, con la cual hizo una revolución en cuanto a expresión artística dentro de la misma ya que permitió a los alumnos desarrollar su capacidad creadora para crear algo estético. Esta materia fue un elemento clave para el desarrollo de la escuela de Arquitectura y la diferenció de las otras escuelas de arquitectura del país. Invitó a Mathias Goeritz a impartir esta materia, desde entonces Mathias marcará de raíz ciertos valores preponderantes de lo que conocemos hoy como el arte moderno mexicano. Al regresar de un viaje que podría considerarse de estudios, Luis Barragán le obsequia a Díaz Morales dos libros de Ferdinand Bac: Les Colombières y Jardins Encantes. Estos libros habrían de jugar un papel importante en su forma de concebir la arquitectura y conformar el estilo regionalista, manejado por la tríada Barragán, Díaz-Morales y Urzúa. Amigo de Jesús Reyes Ferreira, artista del color, del arquitecto José Villagrán García, importante arquitecto, introductor del estilo internacional en México, quien propone una teoría de la arquitectura y la inculca en un gran número de arquitectos que fueron sus alumnos en la Universidad Nacional Autónoma de México. Su definición de arquitectura es contundente y motivo de polémica: la obra de arte que consiste en el espacio expresivo delimitado por elementos constructivos para compeler al acto humano perfecto. Para él acto humano perfecto era el habitar. En el blog Fundamentos del Habitar se comenta que César Vallejo decía que “una casa viene al mundo cuando se habita”. En efecto, hay que distinguir entre el sustantivo y el verbo. El hábitat es el lugar donde se desarrolla la acción de habitar. Lo importante es el habitar, que no es sólo una cuestión que afecta al espacio físico construido. Las políticas comunitarias en los barrios deben configurar una estrategia de procesos sociales que permitan abordar la intervención con una perspectiva de integración o interdependencia de las acciones y su sostenibilidad, generando procesos de cambio con efectos duraderos sobre las condiciones de vida. La complejidad y el alto costo económico de este tipo de operaciones obliga a la incorporación del mayor número posible de recursos, entendiendo éstos como medios para la acción y no sólo como medios económicos. Como tales habría que entender la capacidad de trabajo de los residentes, las habilidades e iniciativas de los vecinos, las acciones proyectadas o la ejecución por todo tipo de agentes, el patrimonio edificable disponible, etc. El Arq. Mario Andrés Ojeda Casanova dice que -por esto, los desarrollos autogenerados, han estado más cerca a las demandas y requerimientos habitacionales de los grupos quienes los producen, ya que ellos mismos han hecho a su medida, según sus capacidades y necesidades, en el cual dentro de su proceso de consolidación, estos asentamientos, presentan mejores condiciones de habitabilidad, sustentabilidad y debido a su paulatino proceso de construcción, genera cohesiones sociales características, diferentes a las presentadas en la ciudad formal y crean pertenencia con el territorio, con la relación con el lugar. La frase de hábitat para la Humanidad engloba todo lo dicho: No esperaré a que otro cambie el mundo. Yo tengo el poder de cambiarlo hoy.

El paisaje como realidad

La vista humana es individualmente deliberada y está culturalmente condicionada. El amante ve sólo el encanto del/de la amado/-a, los habitantes de las ciudades de latitudes templadas no ven la amplia variedad de superficies nevadas que componen los paisajes polares habitados por los esquimales /Denis Cosgrove


Cuando realicé mi tesis de arquitectura, en un primer acercamiento al problema, tracé las condiciones geográficas, niveles de terreno, trazo vial, condiciones climáticas, antecedentes históricos-urbanos de la zona para partir de aquí al proyecto. Sin embargo al entrevistar a los habitantes de la zona, llamada Unidad Miravalle, me di cuenta que la percepción de los mismos era distinta a la mía. Comenzaron por describirme sus rutas peatonales en el terreno, las relaciones sociales en el área, puntos de encuentro para socializar, zonas negativas, costumbres y hábitos que conformaban el entorno. Cuando comenté esto a uno de mis asesores, éste me recomendó unos libros de psicología ambiental, ciencia que en ese momento no era muy conocida y este encuentro con la psicología ambiental me obligó a replantear desde sus cimientos el proyecto. Si yo hubiera tomado unas fotografías del paisaje mencionado serían completamente distintas a las que hubiera tomado uno de sus habitantes, porque la percepción de paisaje es distinta. Lo mismo sucedería si un artista buscase un ángulo de este paisaje para su obra, también sería distinto basado en su necesidad de expresión. Sin embargo hay un conjunto de elementos comunes a todos, elementos que conforman el espacio del paisaje. Estos elementos tienen vinculaciones físicas y psicológicas con la mente humana. Las hipótesis de Proshansnsky, Ittelson y Rivlin, base de mi tesis, hablan de cómo la conducta humana en relación a un medio físico es duradera y consistente respecto al tiempo y a la situación lo que nos hace posible identificar pautas características de conducta que corresponden a ese medio, la misma relación revela diversidad con respecto al espacio en cualquier momento. En el mismo espacio puede haber distintas conductas, lo que nos hace claramente percibir una influencia recíproca espacio-usuario. En un artículo anterior mencioné el Valle de Guadalupe, en Baja California, donde la relación simbólica-cultural es más que evidente, donde el sujeto es indisociable del paisaje, uno depende del otro. Los procesos históricos donde las migraciones a la zona son muy importantes, los misioneros y su influencia religioso-social, los inversionistas en la industria vinícola, los enólogos con visión más a futuro y global y el turismo cultural a la zona conforman el paisaje actual, paisaje que no existiría sin esta simbiosis sujeto-paisaje. Hace unas semanas inauguramos la exposición Cicatrices de la fe: Misiones del norte de la Nueva España 1600-1821, donde es clara la importancia de la aportación de los misioneros en la cartografía pero sólo se entiende a partir de la visión de los indígenas, habitantes de la zona, y su relación con los religiosos y viceversa. Donde también podemos apreciar la percepción del paisaje por los artistas europeos, los artistas mexicanos, particularmente de la ciudad de México, en el centro de la república, y los artistas indígenas. Robert Campin, en La Natividad de Dijion, nos presenta la escena religiosa ubicada en un paisaje que típico del norte de Europa. ¿Por qué elige Campin esa precisa parcela de terreno? Si descartamos posibilidades circunstanciales y personales del autor, muy probablemente se deba a que éste terreno respondía a un paisaje con el cual el espectador de la obra se identificase, ya que es un paisaje del norte de Europa, y que además le sería placentero. La definición dada por González Bernáldez aporta otro punto de vista, ya que diferencia dos concepciones modernas para el paisaje: una, como la imagen percibida de un territorio, y otra, como un conjunto de elementos relacionados entre sí, fácilmente delimitables y visibles. Con esta definición podemos marcar dos partes básicas dentro del paisaje: la figura del observador, que elige ese paisaje, ya sea como un artista para representarlo o como un espectador directo y el paisaje como un conjunto de elementos. El paisaje como una realidad objetiva sería un medio geográfico que se hace paisaje cuando alguien lo percibe. El medio geográfico habla de vegetación, relieves topográficos, aspectos hidrológicos y climáticos. En la percepción del paisaje no se puede negar su estrecha relación con las actitudes, valores y la incidencia de los individuos en el espacio y en el tiempo. Paisaje igual a medio más sujeto.

El Patrimonio en riesgo


La gestión y evaluación del paisaje exige la necesaria convergencia de disciplinas en aras de delimitar los valores que la propia sociedad otorga al paisaje.MRG


En un periódico español aparecía un artículo que refleja la realidad actual en relación con la experiencia con el paisaje. El texto explicaba el desplazamiento en coche de una familia de cuatro miembros –el padre y la madre delante y los dos niños detrás– y los comentarios que surgían en la parte anterior y posterior del vehículo. Mientras que la madre y el padre –la madre menos que el padre porque era quien conducía– hablaban de las sensaciones que les despertaba el paisaje exterior que se divisaba a través de los cristales del vehículo, los dos niños fijaban su mirada en una pequeña pantalla incrustada en la parte posterior del respaldo del asiento delantero. Se trataba de un DVD portátil donde se proyectaba una película de dibujos animados. Posteriormente, esta película dio paso a una sesión de videojuegos con la consola portátil de turno y así hasta la llegada al destino. ¿Cuál ha sido la percepción del paisaje en los dos casos? En el caso de los padres, la percepción del paisaje ha sido “real”, mientras que los jóvenes viajeros sólo podrán explicar los paisajes que han aparecido en la película de dibujos animados o bien en el videojuego de turno. ¿Los jóvenes perciben paisajes únicamente virtuales y por tanto inducidos y/o prefabricados? ¿Las nuevas generaciones prestan atención a los paisajes que envuelven su realidad cotidiana? ¿Cuál es la “experiencia del paisaje” en estos tiempos? Podemos decir como lo comentan Marta Rizo García y Jordi de San Eugenio Vela , que “La cultura multimedia ha multiplicado las posibilidades del paisaje representado, del paisaje comunicado digitalmente, para bien y para mal, ya que se constata, en muchos casos la vivencia del paisaje de los jóvenes a través de una pantalla de cristal líquido en lo que se podría considerar como el gran parque temático del paisaje o del espacio de las imágenes inducidas. En este contexto resulta adecuado plantearse un análisis del discurso de las nuevas generaciones en relación con el proceso de retroalimentación que se desprende de la vivencia con sus paisajes (reales o virtuales) así como entrever en qué grado se produce una disneylización (trastorno) de la percepción de los paisajes existentes entre la población más joven”. Pero esto no es todo, la propia percepción del paisaje por parte de los productores en el Valle de Guadalupe comienza a distorsionarse en donde el paisaje se toma como escenario y no como el sitio de la cultura de la vid y el vino, como creación colectiva, llena de vitalidad, que abarca los campos de las artes, de las ciencias, del trabajo, de las celebraciones, de los vínculos de sociabilidad. En la perspectiva de los paisajes culturales la región del Valle de Guadalupe puede interpretarse desde posiciones interdisciplinarias diversas como lo son la historia, la geografía, la economía, la industria, los estudios territoriales, el urbanismo y la arquitectura. El concepto de paisaje cultural se aplica a un ámbito geográfico asociado con eventos, actividades, personajes históricos, asentamientos, edificios, como signos de una ocupación del territorio, que contienen valores estéticos y culturales. En un artículo anterior comentaba que en la sociedad del espectáculo los individuos son encaminados a una existencia pasiva dentro de la sociedad de consumo dejando a un lado la crítica o la reflexión para determinar si lo que estamos viviendo en un momento determinado es real o sólo una situación encaminada a hacernos consumir determinado producto. La Vendimia dentro de esta industria cultural se asocia erróneamente a la visita de las bodegas y al espectáculo, reduciendo así su significado, como reducir la gastronomía a la cocina. A lo anterior se debe la inclusión, en las rutas gastronómicas y alimentarias en otros países, de los centros de interpretación, para dar al visitante una visión amplia de su impacto cultural. Las fiestas de la vendimia próximas a celebrarse, es un buen momento para reflexionar en torno a un patrimonio de todos y replantear estrategias y visiones para alcanzar objetivos más profundos. Este es el único camino para un área de condiciones frágiles pero con un gran potencial, llena de significados y
enormes proyecciones económicas y culturales.

Nuestras ciudades / Nosotros mismos





El asunto está claro, el modelo de ciudad que hemos construido los últimos años, basados en pensar cómo solucionar los trayectos en automóvil, para una ciudad con ingresos dispares es disfuncional. Específicamente hablando en términos de movilidad, lo único que se puede vaticinar es mayores complicaciones de tráfico y sus consecuencias conocidas en aspectos económicos, medioambientales y de salud pública. Alfredo Hidalgo Rasmussen/El Informador


La exposición Our Cities Ourselves , exhibiéndose desde el 24 de junio en Nueva York, muestra la visión de diez de las más fascinantes ciudades desde el punto de vista de 10 reconocido arquitectos. Las ciudades elegidas son líderes en transporte sustentable y son campo fértil para futuras transformaciones. Todo esto tiene que ver con el rediseño de las ciudades a partir de mediados del siglo XX en los Estados Unidos para dar cabida al automóvil. A medida que los ciudadanos comienzan a emigrar a los suburbios la ciudad comienza a llenarse de vías rápidas/highways y estacionamientos en los centros. Las ciudades en el mundo importan este modelo y comienzan a sufrir un impacto devastador. Our Cities Ourselves propone alternativas empezando por los 10 principios elaborados por Jan Gehl, urbanista danés para intentar rectificar el error. Los principios parecen muy obvios pero esto no deja de obviar la necesidad de su implementación:

1. Camina el camino: Crear entornos para el peatón.

2. Energía creada por el ciudadano. Crear infraestructura para la bicicleta y otros vehículos no motorizados.

3. Toma el autobús. Es un transporte público de costo efectivo.

4. Control de velocidad. Además de la seguridad las velocidades bajas mejoran el medio ambiente de forma considerable.

5. Servicio de entrega del mandado. Es la forma más limpia y segura.

6. Mezclar. Mezclar personas y actividades, edificios y espacios abiertos.

7. Llenar. Es deseable aumentar la densidad en la ciudad.

8. Ser real. Preservar y proteger lo local, la naturaleza, la cultura, lo social y los aspectos históricos.

9. Conectar las manzanas. Crear recorridos peatonales más directos, interesantes y productivos con distancias menores y edificaciones penetrables.

10. Hacerlo duradero. Construir a largo plazo. Las ciudades sustentables reunen generaciones. Tienen memoria, son flexibles con materiales de calidad y bien mantenidas.

En la exposición los diseñadores le dan forma a estos principios, aparentemente demasiado concretos, con ejemplos muy reales y otros con mayor fantasía pero que sirven para generar un diálogo alrededor de estos temas. Como muchos estudios de arquitectura y urbanismo sustentable el año 2030 es utilizado como meta para la implementación de planes y su evaluación. Aunque parece lejano, y que nos dará tiempo de llevar a cabo planes y acciones, el crecimiento de la problemática en las ciudades no cesa día a día. Y la verdad muchas ciudades tienen planes a corto plazo,
sobretodo en los municipios donde los planes en ocasiones no sobrepasan los 3 años de la administración situación que nos lleva a continuar con los mismos problemas y no sólo eso sino que se acrecientan en detrimento de la calidad de vida. Por ello en lo que se refiere a la infraestructura el transporte o la movilidad es necesario implementar distintos tipos de solución desde caminar, bicicletas, transporte rápido, camiones y trenes y por qué no el Metrocable que es un tranvía aéreo por cable de transporte masivo y que ha resultado ser un medio eficiente, de bajo mantenimiento y bajo costo y que ha vuelto a ligar a la vida citadina grandes sectores de las clases populares en Medellín, Colombia y ahora otras ciudades del mundo analizan su puesta en marcha. En Holanda a base de una planeación estratégica eliminan las luces de los semáforos al transporte eliminando altas velocidades sin incrementar el tiempo de viaje. Convencer a la población, con un buen diseño de transporte público, que éste es el medio al que hay que darle prioridad, para vislumbrar un buen futuro y eliminar la idea de que una sociedad con alta velocidad, muchos automóviles y grandes puentes es signo de prosperidad. Habrá que comenzar a tomar el riesgo.